DELINCUENCIA

miércoles, mayo 10, 2006

CONCLUSION

La delincuencia juvenil en Venezuela es un fenómeno social constituido por el conjunto de las infracciones penales cometidas por los sujetos mayores de catorce años y menores de dieciocho. Junto a esta definición se encuentra el hecho que los delitos cometidos se relacionan íntimamente con la situación social en la que se desarrollan, ambos elementos establecen las bases del estudio de la delincuencia juvenil.
El ultrajo de ganado afecta a la sociedad guariqueña, ya que de esta manera se vulneran los derechos de los dueños del ganado.
El Sistema Penal de Responsabilidad del Adolescente está conformado por un conjunto de órganos y entidades que se encargan de establecer la responsabilidad del adolescente por los hechos punibles en los que incurra, así como aplicar y controlar las sanciones correspondientes. El adolescente que incurra en hechos punibles responde en la medida de su culpabilidad, de forma diferenciada del adulto. La diferencia está en la sanción y la jurisdicción especializada. En cuanto a las sanciones su finalidad es primordialmente educativa, se complementa con la participación de la familia y el apoyo de especialistas; los principios orientadores de las medidas son el respeto a los derechos humanos, la formación integral del adolescente y la búsqueda de su adecuada convivencia familiar y social, estas sanciones son: amonestación, imposición de reglas de conducta, servicio a la comunidad, libertad asistida, semi-libertad y privación de libertad.
Por otra parte, si bien las respuestas a los problemas no aguardan por el conocimiento, esto no puede convertirse en excusa para dejar de estudiar y analizar sistemáticamente una realidad problemática que afecta a muchos sectores de la sociedad. Es indispensable la obtención de muestras empíricas que den luces acerca de que es lo más importante a tomar en cuenta y que faciliten la evaluación y el cumplimiento de los objetivos de los programas. Las investigaciones en la temática de la delincuencia juvenil parecen haberse detenido desde la década de los 70’ y 80’, situación que no favorece en lo absoluto las directrices para su resolución.